La temporada de nieve se aproxima y el problema es el de siempre y en todo momento: quieres renovar tu aparato, pero tu cartera te mira con preocupación. Estrenar una tabla con ese fragancia a fábrica y el diseño mucho más reciente es tentador, pero el mercado de segunda mano ofrece joyas a costos de risa.
Entonces, ¿merece la pena invertir en algo nuevo o es mejor buscar una oportunidad utilizada? En este articulo desglosamos los pros y contras de las dos opciones a fin de que tomes la decisión acertada.
1. Obtener un Snowboard Nuevo: El placer de estrenar
Pros:
- Garantía de fabricante: Es la mayor virtud. Si la tabla tiene un defecto de fábrica o se delamina tras tres bajadas, estás cubierto.
- Tecnología de punta: De año en año, las fabricantes mejoran los materiales, el peso y el pop. Al comprar nuevo, ingresas a lo último en perfiles (camber/rocker) y torsión.
- Estado inigualable: La suela está impecable, los cantos afilados de factoría y la tabla mantiene el cien% de su elasticidad y respuesta original.
- Pluralidad de decisión: Puedes elegir precisamente el modelo, la medida y el ancho (wide o regular) que mejor se adapte a tu peso y número de bota.
Contras:
- El valor: Obviamente, es la opción mucho más cara. El aparato de nieve no es precisamente barato.
- Depreciación instantánea: En relación montas las fijaciones y haces tu primera bajada, la tabla ya vale un 30% o 40% menos.
- El mal del primer rayón: Estrenar da miedo. El primer "toque" con una piedra o el roce de alguien en la fila del telesilla te dolerá en el alma.
2. Comprar un Snowboard Utilizado: La inteligencia del ahorro
Pros:
- Ahorro importante: Puedes hallar tablas de gama alta de hace 2 o tres temporadas por menos de la mitad de su precio original.
- Ideal para principiantes: Si andas aprendiendo, vas a maltratar la tabla. Es preferible "castigar" una tabla usada mientras que perfeccionas tu técnica que una de 600 euros.
- Sostenibilidad: Darle una segunda vida al grupo es más ecológico que promover la producción constante de material nuevo.
- Poder adquirir un equipo completo: Con lo que te cuesta una tabla nueva, en el mercado de segunda mano podrías conseguir tabla, fijaciones y, en ocasiones, hasta las botas.
Contras:
- Vicios ocultos: Una tabla puede verse bien por fuera, pero tener el núcleo de madera roto o haber sufrido un impacto fuerte que debilite su composición.
- Sin garantía: Si se rompe a la semana, no hay a quién reclamar.
- Pérdida de "pop": Con la utilización intenso, el material pierde su elasticidad natural. Una tabla muy utilizada se siente "muerta" o bastante blanda bajo los pies.
- Búsqueda tediosa: Puede conducir tiempo localizar precisamente tu medida y el género de tabla que buscas cerca de tu localidad.
¿Qué comprobar si decides comprar usado?
Si optas por la segunda mano, no te lances a ciegas. Revisa estos puntos clave:
- Los cantos: Busca fisuras o zonas donde el metal esté separado de la tabla. El óxido superficial se quita, pero las fisuras estructurales son mortales.
- La suela: Impide tablas con reparaciones enormes de P-tex (quemaduras químicas) cerca de los cantos.
- Delaminación: Mira si las capas de la tabla se están separando en el nose more info o el tail.
- Los inserts: Asegúrate de que las roscas donde van las fijaciones no estén pasadas o bloqueadas.
Veredicto Final: ¿Cuál elegir?
- Compra Nuevo si: Tienes el presupuesto, eres un rider de nivel intermedio-adelantado que sabe exactamente qué tecnología busca, o si deseas una tabla que te dure 5 o 6 años en perfectas condiciones.
- Compra Usado si: Andas empezando, vas a la nieve solo unos pocos días por año, tienes un presupuesto ajustado o deseas una tabla específica para ofrecerle duro en el park sin miedo a romperla.
Y tú, ¿qué escoges? ¿Eres de los que necesita estrenar o de los que busca el chollo del año? ¡Cuéntanos tu experiencia en los comentarios!
Consejo plus: Si quieres lo mejor de ambos mundos, busca las ofertas de "fuera de temporada" (comprar en verano) o modelos de la temporada previo que las tiendas aún tengan en depósito.